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prescindir de Powell y atacar su independencia más agresivamente esta vez


Justo cuando está dejando de sentir en el cogote la sombra de la inflación, el presidente de la Reserva Federal de EEUU, Jerome Powellestá empezando a sentir otra que conoce bien: la de Donald Trump. El expresidente de EEUU y probable candidato republicano en las elecciones presidenciales ha vuelto a cargar contra el banquero central, al que nominó para el cargo en noviembre de 2017 pero al que criticó repetidamente al poco tiempo y hasta que abandonó la Casa Blanca. El pasado viernes, Trump dijo tener bastante claro que no contempla renovar en el cargo a Powell cuando su mandato expire en 2026 si logra la reelección. Este anuncio, aunque bastante previsible, ha vuelto a reabrir el debate sobre qué Fed quiere Trump si vuelve al poder.

Fue en una entrevista en el canal Fox Business Network donde Trump reiteró que no revalidaría a Powell al frente de la Fed acusándole de estar buscando bajadas de los tipos de interés para ayudar al presidente Joe Biden a mantenerse en la Casa Blanca. «No, no lo haría», dijo Trump cuando se le preguntó sobre si tenía alguna mínima intención de mantener a Powell en el puesto. «Creo que va a hacer algo para ayudar a los demócratas si baja los tipos de interés», añadió el expresidente. De salir del cargo en 2026, Powell habría rondado los ocho años en el mismo (asumió el cargo en 2018), como Pablo Volcker y Ben Bernanke. Su predecesora, Janet Yellensolo estuvo cuatro. Lejos quedan los casi 20 años de Alan Greenspan en la butaca de presidente.

El pasado agosto, Trump dijo que Powell «siempre llegaba tarde, tanto si era bueno como malo» a la hora de tomar decisiones políticas y reconoció que le sorprendía que Powell hubiera sido nombrado de nuevo, en referencia a la decisión de Biden de renovale su cargo en noviembre de 2021, confirmada meses después por el Comité Bancario del Senado.

Durante la segunda de su mandato y hasta la llegada de la pandemia, Trump criticó repetidamente la política monetaria de la Fed. Era habitual ver al entonces presidente coger cada mañana su cuenta de Twitter y arramplar contra Powell. En uno de esos célebres tuits, Trump se preguntaba cuál era un mayor «enemigo» de EEUU, si el presidente chino, Xi Jinping, o Powell. Si en 2018 Trump culpaba a Powell de que las subidas de tipos no dejaban crecer a la economía de EEUU en todo su potencial, en 2019 las bajadas aprobadas le parecían insuficientes.

Con permiso del reguero de causas judiciales que tiene pendiente y que podrían echar abajo su carrera presidencial, Trump tiene bastante encarrilado el proceso de primarias republicano y los sondeos le muestran a la par que Biden o incluso superándolo. Es por ello que los analistas económicos y financieros hacen cábalas sobre qué pasará si el ex-empresario retorna al Despacho Oval. Uno de los temores más repetidos desde las casas de análisis es que Trump comprometa por completo la teórica independencia con la que debe de actuar el banco central, en este caso el más observado del planeta.

Commerzbank: «Trump planea esta vez un ataque mucho más sostenido contra la independencia de la Fed que durante su primer mandato»

«La política monetaria de la Fed es claramente positiva para el dólar en estos momentos. ¡Disfrútenla mientras dure!», reflexiona Ulrich Leuchtmann, veterano estratega de divisas de Commerzbank en una nota para clientes de este lunes en la que señala que este «anuncio inusualmente temprano» de Trump de que prescindirá de Powell en cuanto pueda sólo puede interpretarse de una manera: «Trump planea esta vez un ataque mucho más sostenido contra la independencia de la Fed que durante su primer mandato».

Leuchtmann recuerda que Trump se decantó por un candidato totalmente convencional para sustituir a Janet Yellen (ahora secretaria del Tesoro con Biden) al nombrar a Powell. «Sin embargo, Powell tuvo que soportar un aluvión de críticas públicas de Trump tras asumir el cargo. Es bastante obvio que Trump juzgó retrospectivamente la nominación de Powell como un error. Por tanto, es razonable suponer que esta vez le gustaría evitar ese error», completa el analista.

Planteándose la obligada pregunta de que Fed querrá Trump si vuelve al poder teniendo las cosas más claras que en su primer mandato, el economista de Commerzbank reconoce que solo se pueden hacer conjeturas. Pero encuentra indicios interesantes. El experto toma como referencia el Proyecto 2025el libro de jugadas de la Fundación Heritage para los primeros 180 días de una próxima Administración Trump.


«Esto podría tranquilizarnos. Aunque se discuten los pasos más radicales (como la abolición de la Fed), al final las medidas realmente recomendadas por el Proyecto 2025 son un paquete más bien convencional con un probable efecto positivo neto en el dólar», señala. Entre estes medidas destacaraían eliminar el objetivo de empleo de la Fed (es decir, centrarse en el objetivo de inflación), establecer una senda objetivo para la inflación (es decir, abandonar el «objetivo de inflación media flexible»), reducir los poderes reguladores de la Fed, limitar la autoridad de la Fed para hacer frente a las crisis bancarias y un ‘no’ claro al dólar digital.

«Para todos los planes más radicalesse recomienda la creación de una comisiónlo que probablemente signifique en lenguaje político ‘no hagamos eso’. Pero me pregunto hasta qué punto Trump, una vez en el cargo, se vería limitado por los susurros de los grupos de expertos de derechas. ¿Es realmente el tipo de político que -porque considera que la independencia de la Fed es un principio importante- aceptaría una vez más una política monetaria que no es de su agrado? ¿O intentaría esta vez utilizar el nombramiento de un presidente de la Reserva Federal para ponerla bajo control? Creo que esto último es lo más probable, porque me ha parecido que Trump es un presidente extremadamente orientado al proceso que desprecia las instituciones (en este caso, la independencia de la Fed). En resumen, un ‘negociador’ más que un defensor de las instituciones», se moja el analista de Commerzbank.

Un ataque efectivo a la independencia de la Fed podría acabar siendo muy negativo para el dólar. «Una política monetaria bajo el pulgar de un presidente como Donald Trump es probable que sea demasiado laxa en promedio. Esto sería especialmente relevante si Trump aumentara significativamente los aranceles punitivos contra China. Durante su último mandato, estos aranceles tuvieron un efecto positivo en el dólar porque nadie esperaba que la Fed dejara caer la inflación. En última instancia, el aumento neto de la demanda de bienes estadounidenses siguió siendo positivo para el dólar. Esto sería diferente si la confianza en la lucha de la Fed contra la inflación se evaporara», aventura el alemán.

¿Una Fed ya politizada?

Un regreso de Trump a la Casa Blanca probablemente pondría a Fed en la posición de enfrentarse una vez más a aranceles y amenazas a la independencia del banco central, ha avisado recientemente Matt Gertken estratega jefe de Gepolítica en BCA Research. El experto asume que la Fed podría mostrarse más acomodaticia (moderado) de lo necesario en 2024 bajo la premisa de que el banco central prefiere recortes de tipos a aumentos durante años electorales, especialmente con un presidente en ejercicio: «La Fed es la mejor oportunidad para que el establishment político de Washington se mantenga en el poder». Sin embargo, contrapone, la Fed se volvería entonces más dura para intentar compensar en 2025. «Lo más probable es que los senadores moderados preserven la independencia de la Fed. Solo si la independencia de la Fed se desmorona en medio de un repunte del crecimiento mundial, el dólar se desplomaría», zanja.

Albert Edwards, veterano estratega de Société Générale, ha introducido en sus últimos análisis la variable de una Fed ya politizadalo que ayudaría a una mayor reacción de Trump si vuelve a los mandos de la primera potencia mundial: «La política es importante en este momento en más de un sentido. A principios de enero escribí que una explicación plausible del sorprendente abandono por parte de la Fed de su mantra de tipos de interés ‘más altos durante más tiempo’ a mediados de diciembre eran las encuestas que mostraban a Biden cada vez más por detrás de Trump. ¿Se ha politizado la Fed como muchos piensan ahora? De ser así, una bajada sorpresa en marzo podría estar aún en el aire, ya que la ventaja de Trump es incluso mayor ahora que a mediados de diciembre, cuando se produjo el giro». «La Fed no querrá en absoluto ser considerada responsable de una recesión en este año electoral tan polémico, especialmente si los cínicos tienen razón en que favorecen encubiertamente la reelección del presidente Biden», apostilla.

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